lunes, 19 de mayo de 2008

Más cuentos con insectos


LOS BICHOS TIERNOS.

Había una vez un cazador de bichos que estaba buscando los más bonitos para coleccionarlos y llevarlos a un museo donde están los más lindos del mundo.
Un día, a la mañana, el cazador empezó a escuchar el aleteo de una chaqueta. Preparó una red y un frasco. No tardó mucho tiempo en atraparlo pero se dio cuenta que al lado había un bicho aún más lindo que el que había atrapado, pero se veía que sería muy difícil de apresar.
Pasaron noches y noches sin lograr atraparlo.
Allá por el año 1997, hubo una tormenta de vientos muy fuertes y truenos. Uno de ellos cayó sobre el panal de abejas; ahora en vez de ser lindos y tiernos se hicieron zombis. Cayó otro trueno sobre las hormigas y éstas se transformaron también en zombis. Todos ellos planearon transformar a los bichos del mundo en zombis para ir por las ciudades convirtiendo a cada ser humano en un muerto viviente.
¿Este será el fin de la raza humana?

Autores: Denis, Aillén, Anita, Tomás, Nicolás y Gerónimo.


El insecto que aprende a volar.

Había una vez una mariquita de San Antonio que estaba aprendiendo a volar. Les parecerá tonto pero le había pasado lo siguiente.
Cuando era chiquita ella se había caído de una pileta. Pasó muchos días allí y olvidó lo mucho que había aprendido sobre volar. Estuvo muchos meses recuperándose. Estaría seguro si dijese que hubiera podido, el menos, en un año haberse recuperado; pero esta fue realmente su historia.
Un día se encontró con una mariposa y le dieron muchas ganas de volar pero ella todavía no sabía cómo hacerlo.
-Hola mariposa. ¿Serías tan amable de enseñarme a volar?
-Lo lamento pero yo no sé cómo enseñarle a volar a una mariquita.
Después de un rato la mariposa se fue y vio un mosquito y el preguntó: -Hola mosquito. ¿Podrías enseñarme a volar?
-Lo siento pero estoy muy apurado.
La mariquita pensó que nunca iba a poder volar.
Más tarde, pasó por allí una mariquita que le preguntó qué le pasaba y ella le respondió: -Yo estoy triste porque nadie sabe cómo enseñarme a volar.
-Yo sí puedo enseñarte a volar.
-¿En serio? ¡¡Hiupi!!
Al otro día, la mariquita ¡ya sabía volar! Volaron juntas y felices para siempre.

Autores: Hetel, Marion, Aillén, Denis y Ana.

LA COLINA FANTASMA.

Un grupo de chicas: Melissa, Abril, Oriana, Julieta y Denis, arreglaron para realizar una salida al camping Tehuelche.
Cuando llegaron hacía un día hermoso. Fueron a la playa, jugaron a las cartas y se contaron chistes. Cuando llegó la noche se empezó a nublar. El guardabosque les dijo que solo era una nube pasajera pero al rato se largó a diluviar. El jefe del camping dijo que fueran a la montaña donde había una cueva en la que podían refugiarse.
Siguieron el camino marcado pero de repente se bifurcó, uno de los caminos las llevaba a la cueva y el otro a la “cueva fantasma”. Sin saber por dónde ir, tomaron el camino incorrecto.
Llegaron, encendieron las linternas y se encontraron con ratas, abejas, arañas, serpientes y escorpiones. Abril se escondió detrás de Melissa y de repente dijeron: -Tenemos que sacrificar a laguien.
-¡Qué sea Melissa!- Ella saltó hacia las serpientes, los escorpiones y las arañas. Las demás escaparon colina abajo.
A la hora encontraron a Melissa arrastrándose. La intentaron curar pero no hubo caso, estaba bastante herida. Llamaron a un helicóptero para que las rescate. Pero antes que éste llegara, todos los escorpiones, arañas y serpientes atacaron de nuevo, pero llegó Elber Mac Chaber y liquidó a todos los insectos.
Cuando llegaron al hospital internaron a Melissa durante dos semanas. Pero esta experiencia no las detuvo, siguieron planeando salidas pero no para ir al camping Tehuelche.

Autores: Lucas, Francisco M, Sebastián, Juan Cruz y Ramiro.

La cucaracha, la cucaracha…

Yo me sentí agredido cuando vi unas cucarachas en el microondas. Una de ellas sobrevivió. Se había escondido dentro de la botonera. Saqué la tapa y vi la multitud. ¡¡¡Eran miles de cucarachas!!! Intenté exterminarlas. Me quería morir. Eran demasiadas.
Cuando cerré la tapa noté que llegaban refuerzos por un lado y por el otro.
Empezó la batalla campal entre ellas y yo. Cuando llegué al lavadero abrí las puertas para ver si había “RAID”. Pero ¡NOOO!, lo había gastado todo en las malditas moscas. Volví a la cocina y habían desaparecido. Me fijé por la ventana y vi las patitas de las desgraciadas. Entonces fue ahí que me senté tranquilo en el sillón y empecé a ver en la televisión un programa que se llama “CQC”. Allí estaban esas malditas cucarachas. Pude ver que durante el programa el canal llamaba a los exterminadores pero las cretinas se fueran cantando:
“La cucaracha, la cucaracha,
Ya no puede caminar,
Porque le falta, porque no tienen
Las dos patitas de atrás…”

Autores: Facundo, Federico, Pablo, Melissa y Oriana.

EL EXPERIMENTO (ARACNIESCORPOSERP)

En el medio del desierto Juan, Sebi y Rami, tres exploradores, se perdieron y buscaron refugio en una pirámide. Allí encontraron un laboratorio. Accidentalmente movieron una palanca y fusionaron una serpiente, una araña y un escorpión. Este nuevo ser los acorraló. Estaban perdidos.
Acorralados por el extraño insecto corrieron tratando de salir de la pirámide.
Cuando creían que se habían librado de él, éste saltó sobre Ramiro y lo picó.
Ramiro comenzó a mutar. Juan para detener al bicho intentó atraparlo pero saltaron millones de copias mutantes del Aracniescorposerp sobre él. Juan le tiró un frasco a Sebas para que encierre a la criatura pero cayó por un túnel de la pirámide arrastrando a Ramiro.
Sebastián se salvó y se convirtió en el científico más famoso del mundo junto a su mascota mutante, Ramiro. Sebas lamentaba la muerte de Juan que valientemente los había salvado pero en realidad se había convertido en el rey de los Aracniescorposerp.

Autores: Juan Cruz, Ramiro, Sebastián, Lucas y Francisco M.

EL ESCORPIÓN

Yo me desperté en la mañana y vi sobre mi cama un escorpión con pinzas puntiagudas, cuerpo negro, seis patas y cola con pinza.
Cuando mis amigas se despertaron, gritaron tan fuerte que, el escorpión bajó de mi cama y se dirigió a la de una de ellas.
Al llegar puso sus pinzas sobre el pie de Melissa y en un momento se dirigió hacia la habitación de la madre de Oriana.
Cuando llegó a allí trepó por el acolchado y llegó hasta la almohada. La madre le tenía mucho miedo a los escorpiones. Cuando abrió los ojos pegó tal brinco que golpeó el techo y el piso casi al mismo tiempo. Las hermanas de Oriana, que dormían en el piso superior, sintieron el impacto y bajaron inmediatamente. Cuando vieron al escorpión tomaron un frasco de la repisa y lo atraparon.
Entonces dos escorpiones avisaron a la ciudad Escorpionitis, quienes mandaron muchos soldados para rescatarlo.
Los escorpiones llegaron antes de que las hermanas de Oriana liquidaran al prisionero. Uno de ellos llegó con una tela de escorpión volando y lo sacó del frasco.
Esa fue una horrible noche pero a pesar de todo lo ocurrido durmieron como angelitos.

Autores: Oriana, Melissa y Abril G, Julieta, Abril T y Hetel.